Pensamientos indigestos

Hoy quiero darte a conocer algunos «pensamientos indigestos». Comer todos los días comida basura no es bueno para la salud ¿verdad? Pues también hay algunos pensamientos “basura” porque te hacen sentir como basura y porque realmente son intragables, aunque nos los traguemos. Por supuesto que lo que pensamos, lo que sentimos y lo que hacemos va junto y constituye un todo. Es totalmente artificial separar lo que pensamos de lo que sentimos, pero hoy quiero centrarme en los pensamientos . Vamos a ver si te reconoces en algunos de ellos, porque un primer paso es conocerlos, tomar conciencia de que existen. Porque a veces están tan arraigados, que surgen en piloto automático. Y lo que es peor, puede que hayas llegado a creértelos tanto, que ni los cuestiones y los sientas como verdaderos (lo que no significa que lo sean). Vamos a conocer a estos pensamientos indigestos:

 

  1. La Bella o la bestia. Consiste en irte a los extremos. Verlo todo blanco o negro, pasando por alto todos los términos medios. “O estoy delgada o estoy gorda”, “O hago las cosas perfectas o las hago fatal”. Ahora dime una cosa. La gente que conoces, tus amigos, tu familia… ¿Son “absolutamente” gordos o flacos o perfectos o un desastre? Más bien tendrán cualidades y también defectos ¿verdad? Y me atrevo a decir que tu aprecias a tus amigos, aunque tengan defectos y no sean perfectos ¿es así? Y sin embargo parece que a ti misma/o te mides con otra vara…¿es así?
  2. El ideal irreal. Que te lleva a sentimientos de inferioridad, de inadecuación, de falta de valor, al compararte con los “ideales” que la sociedad te impone y que te has “tragado” sin masticar: tienes que ser “perfecta/o”, lucir estupenda, sacar las mejores notas…El ideal irreal te lleva también a compararte con gente de tu alrededor que tiene (o tú imaginas que tienen) las características que te gustaría tener y el caso es que tú siempre sales perdiendo o considerándote inferior.
  3. La lupa. Consiste en observar de manera detallada sólo aquellas partes de tu cuerpo o de ti que consideras como negativas: “Mis caderas/cintura/barriga…. es horrible”. O bien te obsesionas y te miras todo el rato al espejo, y estas todo el rato preocupada/preocupado de tu aspecto o quizá te pasa lo contrario. Evitas los espejos a toda costa porque te avergüenzas de tu aspecto. Y no solo de tu aspecto. También pones “la lupa” en algo negativo que te ha ocurrido y lo extiendes a toda tu persona “me ha salido mal el examen, nunca hago nada bien”
  4. “Lo bueno no tiene ninguna importancia” También te puede pasar que no prestes atención ni des importancia a las partes de tu cuerpo y de tu carácter o habilidades que te gustan: el color de tus ojos, tu sonrisa, tu generosidad, tu talento para el dibujo…. Le quitas importancia: “me ha dicho que le gusta mi sonrisa, pero solo porque es mi amigo”. “He sacado muy buenas notas, pero porque he tenido suerte”
  5. “Todo es culpa de mi aspecto”. Consiste en estar tan pendiente de la imagen que culpas a la apariencia por cualquier fallo, fracaso o decepción, aunque no tenga relación con tu físico: “Mis amigas me ignoran y me hacen de menos porque estoy tan gorda como una vaca”. En forma más extensa también incluye pensar que todas las desgracias y calamidades tienen que ver con una misma/o: “siempre meto la pata” “es por mi culpa”
  6. “Soy capaz de leer la mente”. A veces creemos que podemos saber o adivinar el pensamiento de los demás como si tuviéramos el “superpoder” de la telepatía: “la gente odia a los gordos y piensa que son inútiles y fracasados” “Fulanito piensa que soy tonta”. (¿seguro que “todo el mundo” odia a los gordos? ¿Estas totalmente segura/o de lo que piensa Fulanito?) “Menganito no me ha saludado, seguro que está enfadado conmigo…” (¿seguro, seguro? Puede que haya dormido mal, quizá le ha pasado algo o sencillamente tiene un mal día…)

¿Te reconoces en alguno de estos pensamientos indigestos? No creas que es sencillo dejar de pensarlos, porque son como pegamento, se agarran bien a tu mente…Pero no es imposible. Y el primer paso es conocerlos.

CONTINUARÁ…