imagen real del coronavirus

Esto es una imagen real, en 3D, del coronavirus. A crédito de la Universidad de Texas, Austin.

 

Los virus existían ya cuando nosotros todavía ni conocíamos los pañales. Son mucho más listos, más rápidos y más evolutivos que nosotros. Y menos mal!
Les debemos mucho a los virus, hemos podido evolucionar en gran parte gracias a ellos. Son más bien amigables, aunque a algunos se les tuerce un poco el programa.
Por ejemplo, él que tanto nos ocupa últimamente.
Éste ha elegido como diana nuestra hemoglobina. La hemoglobina es una proteína que tenemos en la sangre y que nos sirve para transportar el oxígeno. Entonces, nuestro virus se ancla en esta proteína, la rompe y disocia el hierro, provocando un triple efecto devastador:
Al no disponer de hierro, no transportamos correctamente el OXÍGENO hacia los tejidos.
Con lo que muchos órganos se ven privados de él. Y, ¿podéis imaginar cuales órganos van a sufrir en primer lugar? Pero además, al disociar el hierro, éste último se va a encontrar “libre”, actuando como un pirata, porque el hierro es bueno siempre que vaya cogido de la mano. Sino se porta muy mal y se asocia con canallas!
Así que suelto el hierro, va a fomentar PROCESOS INFLAMATORIOS.
Pero nosotros también podemos pensar. Así que a listo, listo y medio.
En mayúsculas, los elementos claves que tenemos que cuidar. ¿Cómo?
Sígueme, te cuento.
OXÍGENO, hemos dicho. Tenemos dos formas de conseguirlo: respirando profundamente muy a menudo, preferentemente aire limpio. Y comiendo alimentos verdes, que nos permiten aprovechar mejor este oxígeno.
PROCESOS INFLAMATORIOS.
Ya que estamos en el plato, vamos a mirarlo detenidamente. Cada vez que abrimos la boca para comer algo, provocamos miles de operaciones bioquímicas. Buenas y malas. El truco radica, ya os lo imaginais, en provocar miles de buenas operaciones y pocas malas. Allí es donde podemos actuar. Porque existen alimentos pro-inflamatorios y alimentos anti-inflamatorios.Las PRO-INFLAMATORIAS serán las “malas” de la peli. Y las ANTI-INFLAMATORIAS, las salvadoras cabalgando sobre su blanco caballo (los glóbulos blancos!)
Globalmente, cuando comemos azucares rápidos, aumentamos las operaciones malas. La carne roja en exceso, los aditivos, no reconocidos por nuestro capital genético milenario, las grasas saturadas de mala calidad y excesivas, participan como las “canallas” ya mencionadas.
Concretando:

un menú diario, PRO-INFLAMATORIO:
Desayuno: bollería/magdalenas/cereales industriales/lácteos industriales/pan blanco con dulce.
Media mañana: algún dulce tipo barritas, galletas, chocolate industrial.
Mediodía: de primero, macarrones blancos con salsa de tomate en brick, de segundo, filetes empanados con patatas fritas.
Media tarde: repetimos lo de las galletas. No gusta la fruta.
Cena: pizza, lasaña, sandwich, y como me quedo con angustia, un yogur de frutas o de aromas. O natillas, o crema de chocolate.
Todo es azúcar, todo es PRO-INFLAMATORIO.
Menu diario Anti-INFLAMATORIO:
Desayuno: cereales o pan integral, huevos, crema de aguacate, queso fresco de cabra.
Media mañana: una manzana al día, se queda el doctor fuera!
Mediodía: una ensalada de rallados con semillas y pipas de calabaza de primero. Rociado con un chorrito controlado de aceite de oliva virgen extra (bio, mejor), y un chorrito no menos bio de limón. Añadimos levadura de cerveza? Venga, vale.
De segundo, elegimos entre las multiples verduras que nos ofrece el paisaje, con algo de pescado o de carne, o de cereales. Sisi, hay miles de maneras de consumir verduras y tienen que ocupar el 60 por ciento de nuestro plato.
¿Por qué?
Las verduras nos van a aportar minerales, nos van a aportar OXÍGENO, sobre todo, las verdes. Y también ANTI-OXIDANTES.Ya hablaremos de ellos en otro post. (Esto es para que me sigáis más!)
Podemos actuar a varios niveles con la alimentación.
Necesitamos más ZINC, que encontraremos en frutos secos, en verduras, en mariscos y moluscos. Este ZINC ayuda nuestro ADN a producir nuestro sistema defensiva.
Más MAGNESIO, pues todos los movimientos nuestros, desde pensar y respirar hasta hacer el pino requieren magnesio. Sin él, no existe vida. De hecho, su uso es un invento de las bacterias y somos un montón de bacterias. Donde se encuentra el MAGNESIO? Adivina: en las verduras.
Más VITAMINA B6: esencial en la fabricación de anticuerpos, pero por desgracia, especie en vía de extincción. Salvo… ¿Dónde? Si, en las verduras.
Más VITAMINA C: es un anti-oxidante. O sea, lo dejamos para la semana que viene. Pero tómatelo ya. En forma de perejil, apio, todo lo verde lleva vitamina C. Y claro, también los cítricos.
Más glutation: este es un aminoácido que se almacena en los músculos. En otro post también hablaremos de él. Es un carburante esencial para disponer de energía. Pero, ¿Cómo se consigue? Con el ejercicio…
Ya te das cuenta de la complejidad de nuestra historia.
Para empezar:
Bebe agua, el agua es el elemento que permite todas las operaciones.
Abandona de una vez los dulces, puro veneno y reeduca tu paladar con frutas.
Si comes verduras, ya no comerás tantas harinas, ni tanta carne.
Con esto, ya ofrecerás la mejor mascarilla a tu cuerpo con múltiples ventajas, no solo contra el coronavirus sino para tener calidad de vida.
Que te deseo larga y sana.